Desde hace apenas unos días, y varios después de haber sido premiada en el Concurso Luis Tejeda , La Mujer más Fea del Mundo ve la luz. No es que haya sido escondida por fea, sino por pereza nomás. O porque nadie se atrevía a una novela divertida pero, algo grosera, lésbica, protagonizada por una muchacha bastante despreciable... Bueno, nadie se atrevía. Hasta ahora. Mi recomendación es no dejarse llevar por juicios y prejuicios, por la pereza, por las ofertas de televentas y las firmas de autógrafos en la feria del libro, y llegar hasta el final que, a fin de cuentas, es lo que parece que todos buscamos. Para muestra, print de pantalla de la versión Kindle de Amazon: I Estiró los dedos de una forma rara. Mano apostólica diría un neurólogo – índice y medio extendidos, anular y meñique flexionados, pulgar por encima sosteniendo la curvatura – . Su mentón se desviaba ligeramente a la izquierda mientras los dedos en esa extraña terminación, con aparente voluntad pro...
Cualquier cosa, pero que no falten los libros