Ir al contenido principal

A quien le van con estos cuentos...


Hotel Quequén II. Narrativa es una antología de cuentos que incluye a grandes narradores argentinos. Dice su editora, Cecilia Romana: "la selección de estos autores, preconcebida con la pericia de un parto programado, puede interpretarse no solo como una búsqueda consciente de ciertos rasgos narrativos peculiares, sino como una suerte de rescate. En épocas en donde es frecuente encontrar antologías de ficción que pasan a jóvenes -ignotos, unos cuantos principiantes, en su mayoría-, cuentistas con un discurso más o menos objetivado en una línea que intenta romper con lo que -supuestamente-, tiene algún perfil clásico, por llamarlo de una manera, la aparición de Hotel Quequén II asoma también como un recobro de voces que, más allá de la franja etaria, confluyen en cierta tradición de narrar que nos es propio. Voces como las de Butti, Bernatek, Cella, donde la mirada barrial, casi de provincia, en un transcurrir lento y extraño en partes iguales, se despliega manso al tiempo que oculta debajo una furia implacable: la muerte y la posibilidad de la muerte. Voces como las de Callero y Serrano, desprejuiciadas, ansiosas de hacer crónica a partir de vivencias, tonos oníricos, anhelantes. Voces como las de Peyceré, Gusmán y Uhart, cotidianas hasta el extrañamiento, como tubos pequeños por donde se cuela la irrealidad de los hechos hijos, habituales".


Ya disponible en tiendas Amazon, en Mercado Libre, en librerías de Argentina... Si lo busca lo encuentra.

 

Comentarios

Entradas más populares de este blog

¿Cómo podría yo hablar de La Función de la Marea?

  Cuando veo en películas o series la forma en que directores y actores escenifican a los críticos literarios, a los poetas hablando sobre poesía, a profesores de letras presentando libros, suelo sentirme bastante estúpida.  Quizá se deba a que la línea que divide la formación de conceptos útiles y bellos de aquellos rebuscados que no dicen mucho, es muy fina. Las obras que realmente merecen respeto profundo suelen generar, en primera instancia, silencio, reflexión, no calzando con justeza en pensamientos prepensados. Desde otro punto de vista, y por experiencia, sé que gran parte de los críticos no aceptan reseñar un libro si es para hablar mal. Y, en el caso de que lo hicieran, es el editor quien cumple con la tarea de quitar de en medio la  oscura reseña.  El problema de estas conductas políticamente correctas es que obligan al lector a realizar una traducción a otra escala de los contenidos: si dice bueno debe ser porque no es tan malo como para que se le ni...

Un pretexto para leer a Solinas

Sí, siempre hay un pre-texto para leer a Enrique Solinas . Hoy es El pozo y la cima,  mañana vaya a saber qué será.  Me gusta Solinas porque es pulcro. En sus hábitos y en su poesía. Puede que, dicho así, no parezca gran cosa (algunos adjetivos tienen la costumbre de perder amplitud de sentido, especialmente cuando han sido raptados por sujetos poco reflexivos) pero la pulcritud es una gran virtud. Pulcro es lo aseado, lo bello,  lo esmerado en el hacer y el hablar, y en esa búsqueda Enrique Solinas acostumbra deshacerse del sobrante, de lo que podría ensuciar, deslucir, oscurecer.  Con respecto a este libro, hay reseñas varias y buenas por todos lados  llamando a la tentación, así que, sin más, dejen que  el pretexto  se convierta en una conducta concreta, y lean el libro.  El Pozo y la cima, de Enrique Solinas. Valencia, Pre-textos, 2022.

Dios: una silla sola en la vereda

Yo quisiera tomar un poema de Auli, uno solo, y hacer lo que hizo Fabián Casas con Rosebud :  despertar a quienes no sabemos leer poesía -o la leemos a los ponchazos- con un cariñoso coquito en la cabeza mientras dice: che, presten atención acá . Yo quisiera tener la capacidad de tomar un solo verso de Auli, y escribir algo que invite a leerlo, a leer toda su poesía. Por partes, ordenada, o desordenada, da igual. La cosa es que anoche me dormí con el último verso del último libro de Jorge Aulicino en la mente (el libro se llama  La lírica   y, en realidad, es un dueto:  El Capital - La lírica , escritos en 2010 y 2020 respectivamente, editados por Barnacle). Por supuesto, repetí el verso final en mis sueños, escribí un ensayo en mis sueños, y realicé una exégesis profunda del poema. Pero, por la mañana, descubrí que solo había logrado destrozar el verso de Auli.  En mis sueños repetía:  Dios: esa silla en la ventana.  En el poema, sin embargo, dice:...