Sobre "Doma India", de Silvina Vuckovic (El mono armado, 2022)
En esta época distópica y delicada, donde otro trato y otra forma de conexión con la naturaleza se hace imprescindible, mucho nos dice el título de este libro: el arte de amansar caballos, sin violencia. No nos parece casual la analogía con el amor desbocado. Porque todos los que sobrevivimos a una pasión entendemos qué puede soportar un cuerpo. El erotismo atraviesa entonces todo el libro, como lo que es: una dialéctica de presencia y ausencia.
El amor es momento, duelo y acaso, búsqueda.
En uno de los poemas cumbre del libro, La belleza de las imperfecciones, entendemos el valor de la falta: el vacío posibilita la existencia del cuenco: ¡cuánto tienen para decirnos las roturas, las pérdidas, las asimetrías, los faltantes! El poeta Henri Michaux escribe que es a causa de lo poco que pide a la vida y nunca llega, que desea tanto, casi el infinito.
Nos enfrentamos al dilema de un Occidente agonizante donde “lo lleno” hizo de la economía y del placer un mandato. Pero en la falta, acecha el deseo y bien lo entiende Silvina Vuckovic, al cercar esta pulsión a través de la escritura.
En lo cotidiano acechan las pequeñas epifanías: una sincronía paradójica entre una lectura y una golpiza, un libro de Symborska, un haiku de Basho y un acontecimiento mínimo que cita un accidente (en respuesta a Chantal Maillard).
En lo cotidiano también la llave que nos libera: “Contemplo / y en el sintiempo se vedan / la ley y los designios”.
Amar, escribir, es cavilar, y hoy sabemos que lo mejor del pensamiento se halla en el temblor. No ya en las ciencias duras, ni en las certezas, sino en estas puertas que abren a la subjetividad, al no saber. La pregunta, dirían la filosofía y el psicoanálisis. No son casuales las menciones a Leibniz o Wittgenstein.
Doma India es un libro de desplazamientos, ya que cada lugar evocado tiene una sabiduría que se nos entrega, tanto como se nos niega: la civilización nubia, las lunas mayas, restos de lo sagrado.
La autora indaga la función de la poesía, piensa abre preguntas y escribe sabiamente: “Como la miel o la verdad, / la poesía es nutricia / y soberana. / Sigamos costureando / lo que mejor abriga.”
JAVIER GALARZA (1968-1922)
sobre Doma India, Silvina Vuckovic. Ediciones El mono armado, 2022.

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